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Bufete Iglesias - María Jesús Iglesias García
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divorcio

NOVEDOSSA SENTENCIA SOBRE COMPARTIR GSTOS DE VIAJE ENTRE PADRES SEPARADOS

NOVEDOSA SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO REFERENTE A COMPARTIR GASTOS DE VIAJE ENTRE PADRES SEPARADOS

La Sala Primera del Tribunal Supremo ha fijado doctrina, al resolver un recurso
que presenta interés casacional, sobre el sistema que ha de regir para el reparto
equitativo entre los progenitores de las cargas derivadas del régimen de visitas cuando
ambos cónyuges residen en localidades muy distantes, a fin de que, como regla general,
sean ambos los que se las realicen y no sea solamente el progenitor no custodio el que
las asuma en exclusiva.
En el supuesto enjuiciado, tras la ruptura de la pareja, el padre tuvo que
trasladarse a 32 kilómetros del lugar de residencia de la madre y del menor. Para el
cumplimiento del régimen de visitas (visitas de día - visitas de fin de semana - estancias
vacacionales), el Juzgado consideró que lo adecuado era que el padre se desplazara para
recoger al hijo en el domicilio materno y que la madre se encargase de recogerlo en el
domicilio paterno. Sin embargo, la Audiencia consideró que debía ser el padre, por ser
quien vivía lejos del domicilio del menor, el que se desplazara en ambos casos, tanto
para recogerle como para llevar a cabo su devolución.
La sentencia de la Sala Primera, de la que es ponente el magistrado D. Arroyo
Fiestas, fija doctrina en este particular, ante la existencia de posiciones dispares en las
Audiencias Provinciales. La Sala se apoya, de una parte, en el interés del menor, y, de
otra, en el reparto equitativo de cargas a que se refieren los arts. 90 c) y 91 del Código
Civil.
Según declara la sentencia, «es esencial que el sistema que se establezca no
pierda de vista el interés del menor, de forma que no dificulte su relación con cada uno
de los progenitores», pero, al mismo tiempo, «es preciso un reparto equitativo de
cargas, de forma que ambos progenitores sufraguen los costes de traslado de forma
equilibrada y proporcionada a su capacidad económica, teniéndose en cuenta sus
circunstancias personales, familiares, disponibilidad, flexibilidad del horario laboral,
etc.». De ahí que para determinar el criterio que contribuya a clarificar la cuestión sea
preciso, sigue diciendo, «que se establezca un sistema prioritario y otro subsidiario,
dado que pueden presentarse diferentes situaciones y será necesario ofrecer soluciones
alternativas adaptadas a las particularidades de cada situación». Como regla general,
normal o habitual, se considera que lo adecuado es que  «cada padre/madre recogerá al
menor del domicilio del progenitor custodio, para ejercer el derecho de visita y el
custodio lo retornará a su domicilio» y, «subsidiariamente, cuando a la vista de las
circunstancias del caso, el sistema habitual no se corresponda con los principios
expresados de interés del menor y distribución equitativa de las cargas, las partes o el
juez podrán atribuir la obligación de recogida y retorno a uno de los progenitores con
la correspondiente compensación económica, en su caso y debiendo motivarse en la
resolución judicial». También se afirma que «estas dos soluciones se establecen sin
perjuicio de situaciones extraordinarias que supongan un desplazamiento a larga
distancia, que exigirá ponderar las circunstancias concurrentes y que deberá conllevar
una singularización de las medidas adoptables».





Lograr un divorcio saludable

DECÁLOGO DE UN DIVORCIO SALUDABLE
Publicado el 13 de Octubre de 2008
 
 
"La gran mayoría de los hijos de padres separados o divorciados no tiene una infancia feliz. Es más, la añoranza cuando llegan a jóvenes por haber perdido la oportunidad de disfrutar de sus primeros años continúa décadas después", puntualiza Reyes Vallejo Orellana, profesora de Psicología en la Universidad de Sevilla y autora de un estudio sobre este tema publicado en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría.

Los padres pueden hacer mucho más de lo que imaginan por sus vástagos para ayudarles a sobrellevar los momentos más duros de la ruptura conyugal. Primero, entendiendo algunas de las posibles reacciones de los menores, que pueden variar en función de la edad.

"Los más sensibles son los preescolares y escolares, máxime si se valora que todavía carecen de los recursos cognitivos necesarios para comprender la nueva situación. Es frecuente encontrar reacciones iniciales de tristeza, miedo, inseguridad, confusión, depresión e, incluso, reacciones de violencia hacia uno de los progenitores", comenta a elmundo.es Reyes Vallejo.

También es bastante común "que se autoinculpen de la separación de sus padres o, en otros casos, fantaseen irracionalmente con la reconciliación de ambos", agrega.

Para disminuir el impacto del divorcio es "aconsejable hablar sobre las razones que han llevado a esta decisión en un lenguaje comprensible y sencillo; informarles de los cambios que se van a llevar a cabo en sus vidas y hacerles ver que la separación es de la pareja y, por tanto, el cariño que tienen a sus hijos no se va a ver afectado ni modificado", recomienda la psicóloga de Sevilla.

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria 'prescribe' a los padres otras medidas que pueden ayudar a los hijos a enfrentarse y sobrellevar la ruptura conyugal.

· Hay que procurar, siempre que se pueda, no cambiar de domicilio o de colegio. Los niños deben mantener las relaciones con los amigos y la práctica rutinaria de sus actividades. Es importante que tengan facilidad para telefonear a ambos padres cuando lo necesiten.

· Los hermanos deben seguir viviendo juntos mientras sea posible. Ambos padres deberán confirmar a sus descendientes que les quieren igual que antes de la separación y demostrarles que la ruptura no obedece a problemas de relación con ellos. Para ello deben dedicarles todo el tiempo posible y proporcionarles cariño sin caer en la creación de malos hábitos (exceso de mimos).

· Todos los hijos deberán tener el mismo tiempo de acceso a ambos padres. Estos periodos deberán ser conocidos por toda la familia con antelación y, en lo posible, se deberá acudir a ellos con puntualidad.

· Los símbolos de afecto son muy importantes, más que los regalos. Trate de que tenga una imagen positiva de ambos padres. No admita que hable mal de alguno de los dos, y en caso de hacerlo responda señalando aspectos positivos. Piense que usted podrá tener algún día otra pareja, pero su hijo nunca podrá tener otros padres, por lo que no desacredite a su 'ex', ni desahogue sus frustraciones con sus vástagos.

· Hay que fomentar que los hijos expresen sus sentimientos, sus sufrimientos, sus dificultades y sus temores. Para disminuir la prolongación y la dureza de la transición a la nueva vida familiar, los padres deberían transmitir a los hijos que la separación es una situación definitiva e irreversible.

PATRICIA MATEY.
elmundo.es
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